Las fuerzas del amor.

constelaciones alejandra

Las fuerzas del amor.

 

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Las fuerzas del amor

¿Qué curioso verdad? Quizá hayas oído hablar de ellas pero, si no es así es seguro que te preguntarás: ¿qué es eso de “las fuerzas del amor”? Puede parecer un poco raro, pero seguro que sí has oído hablar de la “fuerza de la gravedad” y de Newton, quien descubrió la existencia de una fuerza universal que está en todo lo que nos rodea. Pues Brigitte Champetier de Ribes ha transformado el concepto “órdenes del amor”, acuñado por Bert Hellinger, en “fuerzas del amor” porque sus consecuencias son tan contundentes como la “fuerza de la gravedad”, es decir, son ajenas al observador, a sus creencias o costumbres y no dependen de su forma de actuar o sentir, simplemente existen en todo lo que nos rodea y siempre actúan.

Las fuerzas del amor son cuatro

  1. Asentimiento a todo como es.

No existe un orden para cada fuerza pero si sabemos que la primera de ellas abarca a las otras tres y que Bert Hellinger siempre se ha referido como lo más importante y primordial al asentimiento a todo como es.

Esta es la fuerza que más nos exige ya que nos obliga a soltar el juicio, las creencias, los deseos infantiles de cómo nos gustaría que fuera la vida. Nos exige soltar el pensamiento estrecho según el cual siento, pienso y actúo creyendo que solo lo mío es lo bueno y lo correcto. En contraposición estaría lo opuesto como lo malo porque difiere de lo que yo planteo.

El asentimiento o rendición es aceptar y respetar las diferencias, integrar las polaridades y darnos cuenta de que tanto lo bueno como lo malo tienen su lugar y son igual de importantes.

  1. Jerarquía natural.

Para comprender la jerarquía necesitamos entrar en una dimensión espacio-temporal, recorrer hacia atrás la línea del tiempo, observar que nuestra vida nos fue dada por nuestros padres y constatar que ese hecho marca un orden: mis padres llegaron a la vida antes que yo y por esa razón ellos son los primeros, son los “grandes” y yo soy “el pequeño.

Llevando el ejemplo a una estructura empresarial diríamos que los fundadores de la empresa son los primeros en esta dimensión espacio-temporal y que los empleados que van llegando después solo tendrán éxito si muestran respeto y agradecimiento hacia los anteriores, de ese modo los fundadores lo recogerán y devolverán ese agradecimiento hacia sus empleados para que se produzca un ciclo de crecimiento basado en el respeto y el agradecimiento y así la empresa fluya y crezca en armonía. Este movimiento siempre es primero desde los pequeños hacia los grandes o desde los últimos hacia los anteriores.

Esta ley tiene dos prioridades, la mencionada de la jerarquía natural y otra según la cual el sistema más joven tiene prioridad sobre el anterior. Esto es una prioridad a nivel individual y otra a nivel sistémico. Así pues, a nivel individual mis padres son los grandes y yo el pequeño porque soy el último en nacer pero a nivel de sistemas, si yo formo una pareja, el sistema que creo con la nueva persona tiene preferencia sobre el sistema que mis padres tienen conmigo.

En cuanto al ejemplo de la estructura empresarial los empleados se incorporan a la empresa un día determinado y es en función de esa fecha, de ese primer día de trabajo, que cada uno va ocupando un lugar en la compañía. Los nuevos, los últimos en llegar deben presentar respeto hacia los más antiguos para que haya bienestar en la empresa. De la misma manera que los más veteranos deberán ponerse al servicio de lo nuevo para apoyar y ayudar a su crecimiento. Pongamos por caso que la empresa decidiera crear un nuevo producto. En este caso lo viejo se debe poner al servicio de lo nuevo para que haya armonía.

  1. Pertenencia

La pertenencia es muy fácil de apreciar. Esta ley nos dice que todos pertenecemos al sistema familiar, que todos pertenecemos a nuestra familia, a nuestra empresa o a nuestro grupo de amigos y a la vez todos buscamos pertenecer. Tomaremos como propias las creencias, los juicios y los valores de nuestra familia o del grupo de pertenencia y defenderemos todo ello para sentir que pertenecemos.

  1. Compensación

La compensación tiene un lugar muy especial dentro de las fuerzas o leyes del amor, permite reparar los desequilibrios de las anteriores. Existe un mecanismo inconsciente que nos mueve a equilibrar o reparar.

Pongamos un ejemplo, si nuestro abuelo hizo una fortuna aprovechándose de otras personas, ese desequilibrio se compensará con un descendiente que, de forma inconsciente, dirá a esas víctimas “yo como tú” (yo seré una víctima como tú). Este descendiente quedará atrapado en una espiral de fracasos, estará en lo que se llama la compensación arcaica. Con esta fuerza se pone en marcha un mecanismo que nos da la oportunidad de tomar conciencia de nuestra acción, de nuestra fidelidad al pasado y también nos da la oportunidad de reparar el daño.  Las víctimas anteriores no existen ya, pero la energía de la compensación se manifestará con otros y será ella, la propia energía, la que nos dará la información. Veremos con amor todo ese pasado de dolor y, a ese ancestro también desde el amor y sin juicio podremos decirle “tú por ti y yo por mí”, liberando así todo ese dolor y sufrimiento que ya ha terminado.

Es importante saber que nadie elige ser víctima ni perseguidor o perpetrador, sencillamente somos tomados por “algo más grande” con el objetivo de sanar el dolor del pasado. Cuando conseguimos dejar de lado el juicio y las creencias podemos soltar y dejar el pasado atrás, sintiendo una gran liberación lo cual requiere de nosotros una actitud adulta y estar en el presente así como abrirnos al amor incondicional.

Podemos ver cómo con nuestra profesión podemos estar compensando desequilibrios del pasado, quizá sintamos la vocación de ser cocineros, montemos un restaurante y nos dediquemos a ofrecer comida a quienes la necesitan, de esta forma estaremos compensando a generaciones anteriores que no tenían alimento o que pasaron hambre. Observamos así cómo se cierra el círculo, se equilibra el pasado y se libera el futuro para que no se repitan situaciones pasadas.

Las tres últimas fuerzas son totalmente inconscientes y cuando tenemos conflictos en nuestra vida éstos nos dicen que no estamos fluyendo con estas leyes. La primera solo depende de nosotros y de nuestra actitud.

Al hacer una constelación sacamos a la luz todos estos conflictos para poder liberarlos y dejar que la energía vuelva a fluir de forma natural.

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En 2 modalidades por ZOOM (Intensivo o En dos días) o PRESENCIAL:

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Horas de formación: 8hs.

Precio: 65€ (Pago por transferencia, Bizum, Paypal).

  • Intensivo: Martes 8 de diciembre de 2020.

Horario: 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00.

  • En dos días: Sábado 19 y Domingo 20.

Horario: Sábado 16:00 a 20:00 y Domingo de 10:00 a 14:00. (Para los alumnos de América del Sur el domingo es de 16:00 a 20:00)

PRESENCIAL

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Precio: 100€ (Efectivo, Pago por transferencia, Bizum, Paypal).

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Sábado de 11:00 a 14:30 y de 15:30 a 21:30.

Domingo de 10:00 a 15:00.

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