Nuevo artículo!!! Constelaciones familiares y su mirada a los animales domésticos

Nuevo artículo!!! Constelaciones familiares y su mirada a los animales domésticos

Los animales y seres humanos mantienen una conexión muy fuerte. Su entrega está al servicio de su especie, del equilibrio natural y de las personas. Son capaces de somatizar enfermedades y conflictos de los seres humanos, herencias de nuestros ancestros y asuntos pendientes sin resolver. A través de las constelaciones familiares nos liberarnos nosotros y se liberan nuestras mascotas

La esencia animal

En las comprensiones de Hellinger y Hammer para constelar las enfermedades, Brigitte Champetier de Ribes fusiona dos miradas para constelar la enfermedad. Los animales son capaces de devolvernos al presente. Viven sin añoranza ni anhelos. No juzgan, sino que solo observan y se adaptan a cada situación. Viven en paz, acorde a lo que su especie espera de ellos.

Los animales son unos ejemplos para las personas. Están al servicio del entorno y de la vida. Son conscientes del destino colectivo. Pertenecen a los campos mórficos, lo que les permite comprender su existencia con un nivel de consciencia inmediata y directa.

La vida de los animales se rige por el sistema de la homeostasis o compensación, es decir, viven al servicio del equilibrio del sistema al que pertenecen. Su vida, su enfermedad e, incluso, su muerte, están al servicio de su propia evolución. Su instinto es su guía. Se mueven por amor y asumen con naturalidad su propio sistema de jerarquías o pertenencia.

En la jerarquía natural, llegaron antes que los seres humanos y, por esa razón, se ponen a su servicio. Es el Sistema de Mayores al servicio del Sistema de los Posteriores.

Los seres humanos les debemos mucha gratitud. Gratitud por su entrega total e incondicional hacia nosotros.

Es curioso que, en la jerarquía natural, se dé preferencia a los últimos que llegan y los seres humanos se la den a los antecesores.

La consciencia animal 

Los animales protegen nuestra especie y necesitan que seamos agradecidos. Poseen su propia dinámica sistémica. Una consciencia familiar que pide compensación para paliar los desequilibrios y las desgracias.

Cada especie tiene su propia adaptación a los tres órdenes de jerarquía, pertenencia y compensación. Cuando los animales están con el ser humano, sienten que cumplen con su servicio de armonía a la vida. Adoptan la carga de su propio dueño para que sea liberado de su vínculo.

El papel de las constelaciones familiares

A través de las constelaciones familiares observamos la conexión con el excluido, con quien necesita ser visto para que la persona se libere. El animal sabe, en todo momento, lo que tiene que hacer. No se siente perdido. Su instinto es un guía para devolver la vida a la persona y darle alegría. Es paciente y no fuerza ni obliga. El animal es capaz de ver al excluido que la persona no ve. Guía hacia él e, incluso, lo encarna.

Cuando los niños se aferran a una mascota, se debe a que puede representar al excluido. Los padres no lo ven, pero el niño sí que lo ve. Es probable que el pequeño vea en su mascota al hermano que no ha llegado a nacer por un aborto.

Otro ejemplo es el del perrito lleno de parásitos. La constelación reveló que somatizaba la vergüenza de su dueño, quien, a su vez, cargaba con la de un ancestro. Había asumido su propia culpa. Cuando se liberó el amo, se liberó el perro.

Mientras el animal lleva la carga del vivo, el vivo se alivia, pero el conflicto no se resuelve. Si muere, la persona recuperará su carga. Es posible que busque otra mascota, que también enfermará, si no se libera de la culpa. La constelación de las enfermedades permite la toma de conciencia para descubrir el origen y caminar hacia la sanación.

¿Qué te parece todo esto? Tómate tu relación con los animales con optimismo.

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