25 Ago Día 2 · Escuchar lo que necesitas
Ejercicios para volver a ti: hoy continuamos este viaje de cinco días con un espacio dedicado a escucharte, conectar con lo que sientes y descubrir qué necesitas en este momento.
Ayer dimos el primer paso: parar.
Detener, aunque solo fuera durante unos minutos, el ruido de fuera. Bajar el ritmo. Respirar. Volver a sentir el cuerpo y recordar que, antes de seguir haciendo, resolviendo y llegando a todo, también necesitamos preguntarnos cómo estamos.
Una pequeña nota antes de continuar.
Antes de comenzar con el segundo día, quiero contaros algo.
Debido a algunos problemas técnicos, hemos tenido dificultades para descargar el cuaderno de trabajo correspondiente al Día 1. Sé que algunas personas no habéis podido acceder a él y, para que nadie se quede atrás en este camino, quiero dejaros aquí todos los ejercicios.
Así podéis realizarlos con calma, a vuestro ritmo, en una libreta, en vuestro diario o simplemente en cualquier espacio donde podáis escribir y dedicaros unos minutos.
No pasa nada si no pudiste hacerlo ayer.
No vamos tarde.
Este camino no trata de cumplir, de llegar a tiempo ni de hacerlo todo perfecto. Se trata de volver a ti. Y cada persona tiene su propio ritmo.
Así que, si todavía no has podido realizar los ejercicios del Día 1: Parar, aquí los tienes para que puedas retomarlos cuando encuentres tu momento.
AGOSTO · VOLVER A TI
Día 1 de 5 · Parar
Presencia y los Estados del Yo — Padre · Adulto · Niño
«Parar el cuerpo es el primer paso para que el alma se ponga al día.»
❧ PARA HOY. Día 1 · Ejercicios para parar y volver al presente
Comenzamos este viaje de cinco días diseñado para hacer una pausa en el ruido diario y regresar a lo verdaderamente importante: tú.
Muchas veces vivimos en piloto automático, reaccionando a lo que ocurre a nuestro alrededor sin detenernos a registrar lo que está pasando dentro de nosotros.
Hoy te propongo algo sencillo, pero profundamente importante: parar.
Aunque solo sea durante unos minutos.
Parar para escuchar tu cuerpo.
Parar para respirar.
Parar para volver al momento presente.
✦ REFLEXIÓN DEL DÍA
1. Elige una palabra o una frase corta que describa cómo ha llegado tu cuerpo a este espacio de silencio hoy.
Puede ser, por ejemplo: cansado, acelerado, con tensión en los hombros, tranquilo, inquieto…
2. Mira tu rutina de las últimas semanas.
¿En qué áreas de tu vida sientes que estás funcionando en piloto automático o reaccionando por pura inercia?
Puedes pensar en tu trabajo, tus relaciones, tu familia, tu autocuidado o cualquier otro espacio de tu vida.
✿ EJERCICIO PRÁCTICO
Escribe un compromiso contigo para el resto del día.
Puede ser algo como:
«Hoy me doy permiso para parar tres minutos cuando me sienta saturad@, simplemente para respirar.»
Elige un compromiso que sea posible para ti.
No se trata de exigirte más, sino de empezar a cuidarte de una manera diferente.
Mi registro del día: antes de dormir, dedica dos minutos a escribir cómo te has sentido al sostener este compromiso.
✧ EJERCICIO SISTÉMICO
Busca un lugar tranquilo.
Apoya bien los pies en el suelo y siente el soporte de la tierra.
Lleva una mano a tu pecho y la otra a tu abdomen.
Nota el movimiento de tu respiración.
Siente, si puedes, los latidos de tu corazón.
Y ahora imagina todo aquello que llevas sobre los hombros: las preocupaciones, las responsabilidades, las cosas pendientes, las expectativas…
Permítete, por un instante, dejar ese equipaje en el suelo.
No tienes que resolverlo ahora.
No tienes que olvidarte de ello.
Simplemente puedes descansar de cargarlo durante unos minutos.
Respira.
Y siente el alivio de no tener que sostenerlo todo ahora mismo.
❋ AFIRMACIÓN DEL DÍA
«Estoy aquí. Estoy a salvo. Estoy conmigo.»
■ RECUERDA
Puedes escuchar la meditación del Día 1 en el canal de WhatsApp «El Espacio de Volver a Ti».
Y recuerda: si ayer no pudiste realizar estos ejercicios, puedes hacerlos hoy o en cualquier momento en el que puedas regalarte este espacio.
No hay prisa. No tienes que hacerlo perfecto. Lo importante es que estás aquí, y eso ya es una forma de volver a ti.
Ayer dimos el primer paso: parar.
Detener, aunque solo fuera durante unos minutos, el ruido de fuera. Bajar el ritmo. Respirar. Volver a sentir el cuerpo y recordar que, antes de seguir haciendo, resolviendo y llegando a todo, también necesitamos preguntarnos cómo estamos.
Pero volver a ti no termina en el momento en que paras.
Cuando el ruido empieza a bajar, aparece algo importante: puedes empezar a escucharte.
Y eso es lo que vamos a hacer hoy.
Porque muchas veces sabemos perfectamente lo que necesitan los demás. Sabemos cuándo alguien está cansado, cuándo necesita ayuda, cuándo algo no le está haciendo bien.
Pero… ¿Cuánto hace que no te preguntas qué necesitas tú?
Quizá llevas tiempo funcionando en automático.
Cumpliendo.
Atendiendo.
Respondiendo.
Haciendo lo que toca.
Y puede que, entre tantas cosas, hayas dejado tu propia voz en un segundo plano.
Hoy queremos recuperarla.
No para encontrar respuestas perfectas.
No para solucionar toda tu vida en un día.
Simplemente para abrir un pequeño espacio y preguntarte, con honestidad y sin juicio:
¿Cómo estoy?
¿Qué siento?
Y, sobre todo…
¿Qué necesito ahora?
A veces lo que necesitamos es descansar.
Otras veces, poner un límite.
Decir algo que llevamos demasiado tiempo callando.
Pedir ayuda.
Llorar.
Estar en silencio.
O quizá simplemente necesitamos recordar que también tenemos derecho a cuidarnos.
Hoy, durante este segundo día de nuestro camino de Volver a ti, vamos a darte permiso para escuchar esa parte de ti que quizá lleva tiempo intentando hablar.
No hace falta que tengas todas las respuestas.
Solo hace falta que estés dispuesto, dispuesta, a escucharte.
Porque cuando empiezas a escucharte de verdad, algo empieza a cambiar.
Y quizá ese cambio comienza con una pregunta muy sencilla:
¿Qué necesito hoy?
Tómate este momento.
Respira.
Y vamos, poco a poco, un poco más cerca de ti.

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